Francia exporta sus montañas

Francia cuenta con la extensión de terreno esquiable más grande del mundo. Todos los años acoge a visitantes del mundo entero encantados de poder disfrutar de infraestructuras de calidad, tanto para la práctica de deportes de invierno como para las actividades estivales. No sólo la satisfacción de los visitantes fomenta el prestigio internacional de las montañas francesas; France Neige International, un organismo de colaboración entre socios del sector público y privado, contribuye durante todo el año a la exportación de un saber hacer que ya goza de reconocimiento.

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La misión de France Neige International comprende actividades como construir estaciones de deportes de invierno en Bulgaria, el Líbano o Japón, aportar sus análisis en países como Rusia, Kirguistán, China, Corea, Turquía, Argentina, Canadá, Estados Unidos o, incluso, Noruega… Este organismo, creado en 1984 y que nació de la cooperación entre el sector público y los profesionales de la montaña, representa al saber hacer francés fuera de las fronteras francesas.

France Neige International es el interlocutor por excelencia para todos aquellos que deseen desarrollar una actividad deportiva o turística en la montaña. Su presidente, Xavier Dulin, envía a sus expertos a todos los rincones del planeta con el fin de que estudien los lugares potenciales. Además, los servicios de France Neige tienen un coste muy modesto porque el organismo simplemente solicita a los que gozan de dichas prestaciones que corran con los gastos de desplazamiento y alojamiento. Sobre el terreno, estudian con precisión la topografía del lugar, evalúan los riesgos naturales de erosión o de avalanchas y proponen un plan para la implantación de los remontes. Asimismo, dan a conocer la calidad de las prestaciones de los profesionales franceses, especialistas en la dirección y la realización de este tipo de proyectos. En total, cada año se organizan una treintena de misiones por todo el mundo.

Si Sochi, en la región rusa de Krasnaya Poliana, a orillas del mar Negro, acoge en 2014 los próximos Juegos Olímpicos de Invierno, es, en parte, gracias al gabinete de estudios situado en Savoya, que evaluó el lugar por primera vez en 1998. De hecho, durante una misión de France Neige, se remitió a las autoridades rusas un informe que sugería la implantación de remontes y un estudio geográfico de las pistas.
Además de su condición de verdadera referencia en el ámbito del «oro» blanco, France Neige también puede intervenir en proyectos de turismo estival, cada vez más numerosos en todos los continentes. «El 60% de nuestra actividad corresponde a solicitudes relacionadas con deportes de invierno, indica Jean-Philippe Monfort, responsable de los proyectos de la organización, pero igualmente trabajamos en el acondicionamiento de infraestructuras para el resto del año. En Corea, por ejemplo, hemos contribuido al gran desarrollo del turismo estival de montaña. Del mismo modo, ofrecemos nuestro saber hacer en materia de turismo ecológico, respetuoso con la montaña y con la actividad socioeconómica tradicional. También podemos aportar ideas que permitan evitar, en especial, algunos errores que se cometen en ocasiones en los valles de los Alpes». Igualmente, France Neige International invita a delegaciones de expertos internacionales con el fin de presentarles la calidad de los equipamientos franceses, las ofertas en materia de formación para profesiones relacionadas con la montaña y la legislación francesa relativa a la conservación del medio ambiente y la seguridad pública. En este momento, más de 2500 responsables del mundo entero han solicitado estos servicios.

Sin embargo, France Neige International no es la única figura francesa en el ámbito de los deportes de invierno. En la actualidad, el Cluster Rhône-Alpes des Industries de la Montagne, agrupación de empresas y organismos del ámbito asociativo, federa el conjunto de profesionales que forman parte de la economía de la montaña. Esta red ofrece una vista de conjunto de las diferentes operaciones y permite intercambiar, en caso necesario, los medios utilizados.

Por su parte, las grandes estaciones de deportes de invierno, como Courchevel, Méribel o La Plagne no se quedan rezagadas y aprovechan las campañas de promoción de sus propias estructuras. Amparadas en su experiencia de más de cincuenta años, cuentan con recursos para desarrollar su ambición exportadora. Por ejemplo, La Plagne ha trabajado en el macizo Longmen, en China, y Courchevel ha construido pistas de esquí en el Líbano. Los contactos se establecen de forma espontánea porque los responsables extranjeros son, a menudo, amantes de los deportes de deslizamiento buenos conocedores de las zonas de esquí francesas. Sirva de ejemplo Sergueï Bubka, el célebre saltador de pértiga, que ha emprendido trámites con la Société des Trois Vallées para la construcción de una estación en Ucrania…

Anne-Laure Bell

Dernière modification : 30/03/2010

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