Los expertos franceses en el mundo, cada vez más numerosos

Poco conocidos y, sin embargo, muy dinámicos, los expertos franceses arrasan sin cesar en las licitaciones internacionales. De hecho, los operadores públicos y privados de Francia generan 36.000 millones de volumen de negocios al año, de los cuales, 11.000 millones gracias a la exportación; además, dan trabajo a más de 215.000 personas.

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«Debout ! Couché ! C’est bien, le chien » («¡De pie! ¡Tumbado! Muy bien, perrito»). El pastor alemán obedece de inmediato a su amo, un policía macedonio que se esfuerza por pronunciar correctamente. Exacto, al haber sido entrenado por expertos franceses, el perro sólo responde a las órdenes dadas en francés. El fomento de la francofonía, incluso en la raza canina, puede suponer una ventaja añadida de los expertos franceses en el mundo, aunque no se queda sólo en eso. El principio es sencillo, pues se trata de enviar a misiones puntuales de corta o larga duración al mejor experto posible para satisfacer una necesidad que a su vez, responde a una solicitud de un gobierno u organización internacional realizada a través de licitaciones. A menudo, los socios capitalistas son grandes organizaciones como la Unión Europea o el Banco Mundial que financian los proyectos pero que no disponen del personal cualificado necesario para llevarlos a cabo.

Francia: una mina de expertos

Pierre Bulher, director de France Coopération Internationale (FCI, Cooperación Internacional de Francia), señala: «Francia dispone de una mina de expertos, especialmente en el seno de los colegios profesionales y de los centros de investigación. Nuestros expertos procedentes de la Ecole nationale de la magistrature (organismo dedicado a los estudios jurídicos), por ejemplo, o de la Ecole nationale de l’administration pénitentiaire (Escuela nacional de la administración penitenciaria francesa) están muy solicitados internacionalmente». Al contrario que en otros países, como en Alemania con la GTZ (Gesellschaft für Technische Zusammenarbeit, Agencia de cooperación técnica alemana) o en Luxemburgo con LuxDéveloppement, en Francia no existe una institución central que reúna a todos los expertos. No obstante, el país aúna empresas privadas y operadores públicos como France Coopération Internationale. Ya desde el pasado y cada vez más, los operadores franceses trabajan en consorcio y se complementan fusionando sus competencias. En caso de que ningún operador disponga en su base de datos de expertos de la persona adecuada para un asunto peliagudo, siempre puede acudir a los socios europeos para constituir el equipo. Los expertos franceses provienen de las administraciones, que les permiten trabajar en un proyecto concreto durante un periodo determinado, o del sector privado a través de empresas de consultores o de consultores independientes.

Un saber hacer muy extenso

Las competencias de los expertos franceses pertenecen a muchos ámbitos distintos. «Disponemos de un amplio saber hacer prestigioso en el ámbito de la sanidad y de la política sanitaria, una experiencia que se remonta al comienzo de la ayuda al desarrollo. Nuestros otros puntos fuertes se concentran también alrededor de la organización de un estado centralizado: técnica fiscal, aduanas e impuestos. Otros sectores que aportan expertos son los cuerpos de protección civil y de la policía y la gendarmería, encargados de la gestión de crisis», explica Pierre Bulher. La lista de ámbitos a los que pertenecen los expertos es casi interminable: demografía, investigación científica (especialmente relativa al cáncer), cultura, museografía, etc. France Coopération Internationale, grupo público creado en 2002 por el Ministerio de Asuntos Exteriores y Europeos francés, dejó de recibir subvenciones en el año 2008 y, sin embargo, no le va nada mal. Su volumen de negocios de 2009 multiplica por 33 la cantidad de la subvención inicial. Esto es un claro signo del dinamismo y la buena salud de un sector cuya misión, según FCI, está al servicio de una política francesa de influencia y solidaridad. Como demuestran las cifras, esta vocación no está reñida con la ley del mercado.

Transmitir la experiencia

Otro sector en el que destacan los expertos franceses es la educación. Violaine Carbonnelle, miembro del Centre national d’études pédagogiques (Centro nacional de estudios pedagógicos), perteneciente al Ministerio de Educación de Francia, explica: «Estamos colaborando en las reformas educativas de Siria, México y otros países. Además, participamos en la elaboración de planes de estudios y de formación. En Chile, hemos contribuido a la organización de cursos de formación para profesionales de gestión de las pymes y las pequeñas y medianas industrias». El Centre national d’études pédagogiques responde a un amplio abanico de solicitudes, entre las que destacan la formación de profesores en Mali o Togo, por ejemplo, o la dirección de escuelas en Senegal.

Capacidad de adaptación

En los países francófonos o francófilos, como en algunos países africanos o de Oriente Medio, contar con expertos franceses es una ventaja. «Entre otros, los expertos franceses poseen el atractivo de que hablan inglés, francés y, a menudo, algún idioma más». Para aquellos que contratan los servicios de los expertos franceses, también es destacable su capacidad de adaptación. «A menudo, nos felicitan sobre el terreno porque nuestros expertos no llegan con un modus operandi preconcebido. Se toman un tiempo para escuchar y observar antes de proponer un plan de trabajo a los socios locales. Una actitud modesta que los locales agradecen», explica Diane de Vaulchier, de CIVIPOL Conseil. CIVIPOL Conseil pertenece al Ministerio del Interior francés. «Nuestros expertos forman parte de la reserva civil del ministerio, es decir, o bien son personas jubiladas recientemente, o bien son expertos que trabajan fuera de su administración durante un periodo corto», indica Diane de Vaulchier. Algunos ejemplos de expertos que proporciona CIVIPOL son cuerpos de intervenciones especiales, brigadas caninas o, incluso, fuerzas del orden. Este operador dirige más de 150 proyectos al año en todo el mundo y tiene movilizados a 150 expertos de forma permanente.

La lengua como instrumento

En ocasiones se reprocha a los expertos que trabajan para ampliar la influencia de su país, pero esta afirmación es demasiado simplista. «No hay que olvidar que nuestros expertos desempeñan, ante todo, una verdadera tarea de colaboración en los proyectos de los países en cuestión. De hecho, son estos países los principales beneficiarios. Si, además, esto favorece a la imagen de Francia o, en compensación, los países acogen la implantación de empresas francesas, mejor; sin olvidar que ese no es el objetivo principal de nuestros expertos», recuerda Pierre Bulher. En cuanto a la proyección de la francofonía, de ningún modo pensamos en el francés como lengua única. Una de las razones por la que los consultores franceses hablan inglés es porque esto les permite cumplir con su misión de una forma más satisfactoria, pero no es la única. La lengua se considera sobre todo un instrumento al servicio de un proyecto de desarrollo muy concreto. La capacidad de adaptación, las competencias y el pragmatismo diferencian y garantizan el éxito de los expertos franceses en un mercado muy competitivo. Los policías del cuerpo canino macedonio no podrían estar más de acuerdo.

Pascale Bernard

http://www.fci.gouv.fr

www.ciep.fr

www.civipol.fr

Dernière modification : 05/06/2010

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